viernes, 13 de septiembre de 2013

Capítulo 2 (2º parte)

Cada vez el cielo de París se volvía más oscuro mientras pasaba por esas calles desiertas sin nada alrededor.
Mi cabeza estaba llena de preguntas y lo malo es que no podía sacarlas de la cabeza…
¿Niall era adoptado? ¿Quién era su padre biológico? Y sobre todo ¿Quién coño era esa Anastasia?
Llevaba más de unas horas  “perdida” por la ciudad, estaba en mi mundo, el móvil me estaba vibrando cada dos segundos, tenía la mente vacía pero a la vez llena de preguntas.
-¡Te amo cariño!
Una pareja de jóvenes estaban abrazos mientras lloraban desconsoladamente.
-No me dejes por favor.
-Nunca te voy a dejar cariño…
Esa escena lo único que me hizo fue llorar más fuerte que ellos m recordaba tanto a él…
Tenía que hablar con Niall sin antes matarlo, quería aclarar las cosas, arreglarlo todo si era un mal entendido.
Me había mentido, esa semana, se fue con esa.
Niall se fue con esa. Mi Niall.
Saco el móvil y al desbloquearlo me encuentro con 33 llamadas perdidas de Niall, 20 de Pilar y para mi sorpresa 50 de Harry.
¿Cuántas horas han pasado? ¿Llevaba tres horas dando vueltas? Madre mía… ¿Tan mal estoy?
Vuelve a vibrar el móvil, ahora es Pilar.
-¿Sí?- digo con voz ronca.
-¿____? Joder ¡eres tonta!, ¿tú sabes cómo está tu hermano? ¿Sabes cómo estoy yo? ¿Y qué me dices de Niall? Joder ____ Niall se está muriendo.
-¿Niall?
Lo único que pude hacer fue repetir ese nombre. Ese bonito nombre.
-Niall ha estado buscándote por todos lados y ahora se encuentra en vuestro hotel llamando a la policía con un té mientras llora. Me lo ha contado todo lo que ha pasado y te has puesto paranoica, tienes que escucharle…
Sin escuchar nada más de lo que me decía corté la llamada y programé el GPS del móvil para decirme dónde estaba.
La calle estaba bastante lejos del hotel y no sé si podría llegar al hotel sin que me derrumbara en mitad de la calle.
Tenía que haberle escuchado en su momento, tenía que haberle esperado para que me lo contara pero sin embargo solo salí corriendo.
El móvil volvía a vibrar con el nombre de “Hermanito guapo” en la pantalla.
No pensaba cogerlo, si lo cogiera me arruinaría más el día.
Con el móvil en la mano indicándome dónde estaba el hotel poco a poco llegaba a calles que conocía. La torre Eiffel se estaba acercando cada vez más.
Y sin aliento llegué a la recepción tan lujosa del hotel.
La gente me miraba con cara de pena, apostaría que con la cara llena de restos de maquillaje y la apariencia de loca seguro que llamarían a la policía para meterme en el psicólogo de cabeza.
-Pardonner…
El conserje me hablaba en un francés acentuado, y a mí cada vez que me hablaban el francés me ponía de los nervios.
-No te entiendo y no tengo tiempo para hablar con usted o intentarlo.
Dejé el ascensor detrás y corrí por las escaleras, en definitiva tropecé tres veces y llegué a la puerta a cuatro patas como los niños pequeños.
Saqué del tirón todas las cosas de mi bolso para encontrar la tarjeta.
Tal como llegué entré igual.
La habitación había cambiado bastante. Llena de pétalos rosas aparecían por todo el apartamento y al fondo había un gran piano de cola. Espera… ¿Un piano? Un piano…
Estado de shock se podía decir que estaba en ese momento. Me adentré más y me encontré a Niall tumbado boca abajo en la cama con el teléfono al lado y las bolsitas de té encima de la mesa.
-Niall…
Sin dar la vuelta al cuerpo giró la cabeza para encontrarme sus ojos claros.
-_____...
Niall se abalanzó a mí para dejarme caer en la cama junto a él.
-_____ no me dejes… puedo explicarlo todo…
Sus lágrimas caían en mi pecho.
-Ella no es nadie _____, tú eres la que me importa.
Con esa frase todas mis preocupaciones se fueron y el cariño llegó a todo mi cuerpo.
Dios mío parecía un niño pequeño e indefenso en mis brazos.
-Niall no tienes que decirme nada…
-Ella fue mi ex novia, simplemente la dejé porque me engañó con un compañero suyo. La semana pasada me llamó para hablar sobre algo muy importante. Te juro que en ningún momento pensé en tener nada ni con ella ni con nadie. Al parecer está embarazada de su compañero pero… digamos que la ha dejado al saberlo. Quiere que la apoye _____, está pasando un momento muy duro y quiere que la ayude, no quería decírtelo porque a lo mejor no me creías y me dejabas… tenía mucho miedo, miedo de que me dejaras.
Si antes estaba en estado de shock ahora mismo estaba en estado vegetativo.
-Niall… está… ¿embarazada?
-Sí…
-¿De su compañero?
-Sí…
-Entonces ¿Qué coño pintas tú ahí Niall?
Se quedó sin hablar pero lo que conseguí fue que llorara más de la cuenta.
-Yo… no sé.
-Eres demasiado bueno para la gente, y tú nunca recibes nada a cambio.
-_____...
-Déjalo por favor, mañana hablamos más de este tema Niall. Ahora lo único que quiero en dormir.
Le di una cálida sonrisa y sus músculos tensos se fueron relajando.
-Una pregunta Niall… ¿Qué significa ese piano?
-Verás… supuestamente después de la exposición tenía pensado en llevarte aquí para darte tu regalo final de este cumpleaños. 
Se separo de mí para llevarme hasta el gran piano de cola.
-No sé si te acuerdas pero tus hermanos junto con Liam, Pilar y yo habíamos cogido tu regalo hace un tiempo… Bueno pues este es _____.
Me quedé bastante sorprendida al ver que ese pedazo de piano era el gran regalo de cumpleaños.
-¿Qué?
-Tu hermano Harry estuvo bastantes días diciendo que desde muy pequeña tocabas el piano pero desde el accidente de tus padres pues… en fin paraste rotundamente de tocarlo y bueno… tú hermana Sarah tuvo una gran idea sobre eso.
Las lágrimas volvían aparecer sobre mi rostro.
Ese era el regalo perfecto de que Harry me hablaba cada día, el mejor regalo de toda mi vida, el regalo que tanto me sorprendería y el regalo que tanto me gustaría.
Y realmente tenía razón, ese era el regalo perfecto, el mejor regalo de todos mis cumpleaños, el regalo que más me había sorprendido y el regalo que realmente me gustaba tanto.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Capítulo 2 (1º parte)

Jueves, a 29 de Agosto, a las 7:30 de la tarde.
Ambos observamos las fotos de Nueva York en la sección ‘Estados Unidos’ en la exposición de fotos, el Empire State se asomaba por la parte derecha de la fotografía con el atardecer de fondo.
-Guau es increíble.- dije.
-Si…
Desde que habíamos llegado Niall parecía un tanto incómodo y ausente.
-¿Niall? ¿Estás bien?
-No puede ser…
En un momento dado Niall se apartó de mí para ir a por una mujer de unos 50 años.
-¿Niall?
Veo como se queda parado delante de ella. Me fijo en sus músculos, tensos. Mierda, algo está pasando.
Ella está de espaldas a él mirando un cuadro pero él la mira fijamente.
-¿Tu qué haces aquí?- Le grita desde detrás con la voz muy fría.
La mujer canosa se da la vuelta para mirarlo. La boca se abre, y, sin exagerar, llega hasta el pecho.
-Niall cariño…
La mujer poco a poco intenta acercarse a Niall para llegar a tocarle el brazo izquierdo.
-No me toques.
La gente deja de observar las fotografías para mirar la escena que estaba haciendo Niall y la mujer.
Sin pensarlo dos veces me acerque a Niall para agarrarlo por la cintura y llevarlo para atrás.
-¿Niall? ¿Qué pasa?
-Oh, ____ te presento a mi verdadera madre, la que me dejó tirado a los siete años.
Me quedé congelada después de oír la aclaración de quien era esa mujer.
-Niall cariño… no fue así…
-No me vuelvas a llamar así…- gruñó Niall.
La mujer se quedó mirándome unos segundos.
-Tú debes ser Anastasia.- La chica tan guapa con la que te vi la última vez, hace una semana en Londres.- Miró a Niall
-¿Cómo?
-Sí, su novia ¿no?…
-¿Qué coño haces tú aquí?- le interrumpe
-Me acabo de mudar aquí Niall, me quede con la casa de tu padre.
Niall aprieta los puños y su mandíbula se tensa.
-Es mejor que te vayas antes de cagarla más.
Y sin más que decir se marcha dejando ver una fotografía bastante familiar.
-¿Qué es esto?
-Feliz cumpleaños ____...
Las lágrimas recorrían mis mejillas sin darme cuenta.
-¿Tu novia, eh?
-____ no es lo que tu…
-¿Piensas? ¿Quién es Anastasia, Niall?
-Es una amiga…- dijo apartando la mirada.
-Hijo de…
No llegué a decir nada porque salí corriendo de la exposición con Niall gritando detrás.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Capítulo 1 (2º temporada)

*La única luz que iluminaba la gran habitación era las luces de la torre Eiffel todavía encendidas. Niall terminó con un beso tierno en la frente para después ponerse al lado izquierdo de la cama.
-Te amo ____...
Sus dedos rozaban mi mejilla delicadamente y rítmicamente de arriba abajo.
Los párpados de los ojos se cerraban automáticamente junto con una sonrisa en mi cara. Observando a Niall podía ver que por su torso desnudo tenía una capa fina de sudor que caía a causa de su agitada respiración.
-Te amo Niall…
Niall se dio la vuelta para mirarme fijamente.
-Descansa pequeña, por la mañana tenemos muchas cosas que hacer.
Solo llegué a asentir mientras el rubio ponía con cuidado mi cabeza en su pecho.
-Por cierto ____, feliz cumpleaños.- agregó*
                       ****
Jueves, a 29 de Agosto, a las 5:30 de la tarde.
-¡Vamos ____!
-Espera un poco por favor.
Dando un largo suspiro termino apoyando mis brazos sobre mis rodillas.
Niall se dio la vuelta para darme un abrazo
-No sirves para esto cariño.
-Ni tú para guía amor.
París podía decirse que era más increíble de lo que yo imaginaba.
-Quiero pasar por un sitio antes de irnos al hotel.
Pegue un gran bufido que solo consiguió hacer reír a Niall.
-Seguro que te gustará, confía en mí.
-Confío en ti más de lo que debo, me estoy pensando en volver a confiar en ti.
La gente pasaba de un lado para otro haciendo fotos a todos lados. Me habría gustado haber hecho unas pocas pero lamentablemente no había conocido el lado psicópata de Niall.
-Solo tenemos dos días pequeña, vamos, es una sorpresa.
Mi cumpleaños no pudo empezar mejor con el rostro de Niall pegado a mí que desgraciadamente me pegué un pequeño susto haciéndome caer de espaldas de la cama.
-¿A dónde me llevas Niall?
-Si te lo cuento no es una sorpresa.
Estuvimos andando durante diez minutos, bueno… Niall estuvo andando durante diez minutos, yo es cambio estaba con las piernas encajadas en las caderas de Niall.
-Ya estamos aquí…
Me baje lentamente para encontrarme de frente con una tienda de tatuajes.
-¿Tienda de tatuajes? ¿Niall qué es esto?
-Una tienda donde se hacen tatuajes.
-No jodas.- dije irónicamente.
-Pues entonces no me hagas esas preguntas y entra.
La tienda estaba repleta de fotos de tatuajes en las cuatro paredes.
-¡Bonjour Niall!
Un hombre de unos treinta años salía de una pequeña sala donde había gente dentro.
La adrenalina recorría por cada parte de mi cuerpo ¿Cómo podía haber llegado yo hasta aquí? Madre mía… tranquilízate ____, respira hondo…
Niall conversaba fácilmente con el hombre en un estupendo francés. Ese hombre lleno de tatuajes por todos los lados daba un poco de miedo, no me imaginaba a Niall así sería un poco raro… ¿Dónde dejaría la cara de ternura?
Observando la pared de la tienda vi una que me llamo la atención.
-Bu
Pegue un salto llevándome la mano al pecho.
-Imbécil
Niall soltó una pequeña risita que solo consiguió ponerme seria.
-Ummm lo siento cariño.
Se encontraba con sus manos puestas en mis caderas y dándome largos besos en los labios.
-Está bien Niall.- dije con una sonrisa.
-Me ha dicho que esperemos hasta que termine con un cliente mientras puedes elegir el tatuaje.
-Ya lo tengo elegido.
-¿Cuál va a ser?
-Es una sorpresa.
-Jummm
-Esta noche lo verás.- dije mordiendo su labio inferior.
-¿Dónde piensas ponértelo?- dijo con cara divertida.
Un gemido de dolor proveniente de la sala reboto por cada una de las esquinas de la tienda.
Yo solo puede tragar saliva.
-Nos toca cariño.
-Quédate aquí Niall entro sola.
-¿Por qué?
-Es una sorpresa…
Entre a la salita pequeña donde había una camilla con una mesa al lado lleno de especies de jeringuillas con alcohol y algodón al lado.
El hombre me hizo un gesto para tumbarme en la camilla después de haberle enseñado el tatuaje que había elegido.
Una hora después mi mandíbula se destensó.
Una melodía bastante conocida suena en el bolsillo de mi pantalón.
-¿Sí?
-¿____? ¿Estás bien?
-¿Pilar?
-La misma.
-Joder, ni te había reconocido.
-¿Estás bien?
-Sí, solo que ahora mismo me están haciendo un tatuaje y no es un buen momen…
-¿Un quéeeeee?
La voz de Pilar no solo sonó por la tienda sino por todo París.
-Luego te llamo Pilar, enserio estoy ocupada.
Termine de colgar y lancé el móvil bastante lejos golpeándolo con la puerta.
-Pardon…
El hombre solo sonrió y siguió con lo suyo.
-¿____?
Niall estaba detrás de la puerta golpeándola.
-¡Ya falta poco!
Al cabo de unos veinte minutos ya el sufrimiento había terminado.
                     ****
-Seguro que eso ha sido peor que un parto.
-Jajajaja exagerada, al menos sigues viva eso es bueno…
Hace media hora habíamos salido de la tienda de tatuajes para dirigirnos hacia el hotel.
-Oye ____ ¿Dónde te has hecho el tatuaje?
-No te lo pienso decir…
-Solo una pista por favor.
Niall me estaba rogando con cara de perro mojado.
-Lo único que te voy a decir es que me tienes que quitar la camiseta para verlo.
Niall quitó la sonrisa de su cara y prometí ver sus ojos negros pero para cuando me quería dar cuanta estaba corriendo detrás de Niall hacia el hotel.
Niall estaba toqueteando todos los botones del ascensor y estaba apostando a que si seguía así nos quedaríamos encerrados.
-¿Niall? ¿Estás bien?
-Vete desabrochándote la camiseta…
-¿Qué? Niall tranquilízate.
Sin llegar a volver a pestañear ya estábamos dentro de la enorme habitación con Niall en la cama encima mía.
-Te amo ____.
Niall me abrazó rozando sus labios con los míos para al fin juntarlos.
-Yo también te amo Niall.
-Déjame ver la obra de arte que Jean Pierre ha hecho.
Sin dejar de mirarnos Niall me quito la camiseta negra dejando ver a cuatro pájaros recorriendo la cadera.
Niall solamente tragó saliva y se puso a la altura de mi cadera.
-Madre mía ____...
-¿No te gusta?
-Al contrario cariño…
Los dedos de Niall recorriendo el tatuaje me hicieron estremecer cada célula de mi cuerpo.
Y poco a poco fue rozando sus labios por la cadera.
-Gracias Niall…
Levantó la mirada para poder mirar mis ojos.
-¿Por qué?
-Por hacer posible otro sueño.