Martes, a 14 de Agosto, a las 4:10 de la tarde
Nuestros labios se movían al compás, unidos como uno
solo, aún no me creía que había hecho Niall, separamos nuestros labios por
falta de aire y al mirarle a esos ojos azules supe el error que había cometido. El es el
novio de mi hermana ¡Joder!
-Niall…- Fue lo único que llegue a decir.
-No ___, escucha.- Tomo aire para decir posiblemente las palabras más dolorosas y a la vez las más bonitas.
-Te amo ___.
Esas palabras no me las podía creer, era el novio de
Sarah, mi cuñado… ¡Dios! ¡No pensaba que iba a ocurrir esto! ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
-No Niall, tú eres el novio de mi hermana, yo soy tu
cuñada, tú mi cuñado, solo somos cuñados de ahí no pasa nuestra relación.
-Pero yo…
-¡No! ¡Tú no me puedes decir que me amas siendo el
novio de mi hermana joder!- Mis lágrimas salían y mi respiración se estaba
cortando.
Niall se quedo sin palabras, le había gritado
bastante fuerte y se había quedado bastante asombrado.
-Escucha Niall, nada de esto ha pasado, tú estás
enamorado de Sarah no de mí solo estás confundido nada más.
-¡Yo se muy bien lo que siento ___! ¡Todo este día he intentado planear un plan para besarte! ¡Es que no te das cuenta!- Dice gritando lo más alto posible.
-Por favor Niall olvídame, esto está muy mal.
-No puedo ___, no voy a poder.
-Pues hazlo Niall...
Sin más me di la vuelta y corrí sin rumbo, no sabía qué
hacer, no sabía a dónde ir y no sabía cómo mirar a mi hermana cada día sin
pensar en lo ocurrido.
A los diez minutos me encontraba sola, en un banco
enfrente de mi casa, empapada, el agua cada vez caía más fuerte pero no me importaba,
no sabía qué hacer ¿Y si Niall se lo ha contado a Sarah? ¿Y si ahora Sarah me
va a odiar? Lo malo es que yo también siento lo mismo por él... ¡Me estoy volviendo loca!
Cogí mi móvil y marqué al número de Zayn, realmente necesitaba hablar con alguien-
-¿Sí?
-Zayn… soy yo- Mi voz sonaba ronca
-¿____? ¿Qué te pasa? ¿Te encuentras bien?
-Te necesito Zayn…
-Tranquila cariño ¿Dónde estás?
-Sentada en el banco que está en frente de mí casa.
-Voy para allá, no te muevas por favor.
-Te quiero Zayn- Empecé a llorar cada vez más
fuerte, ¿Qué haría sin mi amigo? Es prácticamente como mi hermano, el único que entiende mis problemas.
-Ei tranquila ¿Si? No llores por favor, sabes que no
lo soporto. Te quiero pequeña.- Y sin más colgó el teléfono.
Mis lágrimas salían de los ojos sin querer que salieran, estaba mirando a la
nada mientras pensaba en cómo he llegado hasta aquí, realmente necesitaba a alguien… Es imposible en cómo menos de 24 horas mi vida
había cambiado y lo que aún no sabía es que en los próximos días mi vida daría
un giro de 360º que la cambiaría completamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario