sábado, 6 de julio de 2013

Capítulo 31 (1º parte)

Viernes, a 17 de Agosto, a las 9:00 de la tarde
Toda la tarde la pasé en la habitación de Niall, totalmente alejada del exterior, sin nadie alrededor y completamente relajada. Realmente no tenía ni idea de lo que estaría haciendo Niall, se escuchaban pasos por toda la casa, salía y entraba del baño, recorría el pasillo y volvía, se quedaba parado en la puerta y otra vez volvía al salón, en definitiva, no se estaba quieto durante ningún segundo.
-Un amigo tuyo te está esperando.
Niall se asomó por la puerta de la habitación con cara seria y un poco aturdida. ¿Un amigo? Me quedé un poco paralizada, me bajé de la cama y salí de la habitación rozando a Niall en el hombro.
Liam estaba parado en la puerta con una sonrisa de lado, ¿Qué hacía el aquí? ¿Cómo sabía que estaba en casa de Niall?
Su mirada se fijó en mí, me miró de arriba abajo y levanto las cejas.
-Hola.- Fue lo único que llegue a decir
-Hola ____. ¿Podemos hablar un momento?
-Claro. Pasa.
-Gracias.
Guié a Liam al salón para que podamos hablar tranquilos.
-¿Quieres algo de beber Liam?
-Una coca-cola si tienes por favor.
-No hay problema.
¿Qué me quería decir? ¿Sería algún problema grave? ¿Tendría algún problema? ¿Sería por Harry y Pilar? Demasiadas preguntas andaban por mi mente en estos segundos pero a ver a Niall en la encimera de la cocina con los brazos agarrados a la mesa y marcándose las venas por todo el largo del brazo, todo en mi mente se fue. Joder… no se puede ir así por la vida matando a gente Niall.
-¿Quieres algo?- Niall preguntó lo más borde posible.
-Para mí no.
-No pienso darle nada a tú “amiguito”, que se busque la vida.
-Shhhh, tranquilito ¿Vale?, lo primero no es mi “amiguito” es el hermano de Pilar que próximamente será parte de mi familia, lo segundo me tiene que decir algo importante que posiblemente no te interese y lo tercero y último deja de ser tan amargado en la vida y preocúpate un poquito más.
Cojo la lata de coca-cola del frigorífico y salgo de la cocina bastante cabreada. Liam observa todo el salón desde la derecha hasta la izquierda, posiblemente todo el apartamento de Niall sea como el salón de su casa.
-Toma Liam
-Muchas gracias ____.
Abrió la lata con cuidado y dio un sorbo.
-Bueno… haber por donde empiezo.
Respiro hondo y dio un leve suspiro.
-Verás _____, he estado hablando con tu hermano sobre esto y me ha dicho que tú eres perfecta para esto.
-¿A qué te refieres?
-Un amigo mío me ha invitado a pasar dos noches a París debido a que tiene una exposición de fotografía en el mismísimo centro.
Cada palabra que decía me resultaba más difícil de tragar,  ¿A dónde quería ir con esto?
-Bueno pues lo malo es que son a finales de este mes y yo tengo que irme a Nueva York con Pilar, al instante he pensado en tu hermano y le he llamado para decírselo pero solo me ha llegado a decir “Dáselo a mi hermana, es perfecto para ella, le hará mucha ilusión” y bueno para eso he venido aquí, para que te vayas a París a finales de este mes para que disfrutes de la fotografía.
-¿Cómo?
Lo único que podía decir fue solamente eso. ¿Me estaba invitando a París?
-Y si me dices que sí vas a tener la suerte de celebrar tú cumpleaños y ver fotografías únicas en el mundo, que por lo que me ha dicho Harry eres una fotógrafa excelente.
Liam sacó del bolsillo trasero del pantalón un sobre blanco que me dio para que lo viera.
Eran dos billetes de avión y una reserva de hotel en un famoso hotel de París.
-Dime que sí por favor ____. Eres la única chica perfecta para ir.
Mi cuerpo empezó a temblar como una gelatina, al ver el sobre sabía perfectamente que no era de broma. A París... ¡Madre mía! 
-Vale Liam, iré.

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