Cada vez el cielo de París se volvía más oscuro
mientras pasaba por esas calles desiertas sin nada alrededor.
Mi cabeza estaba llena de preguntas y lo malo es que
no podía sacarlas de la cabeza…
¿Niall era adoptado? ¿Quién era su padre biológico?
Y sobre todo ¿Quién coño era esa Anastasia?
Llevaba más de unas horas “perdida” por la ciudad, estaba en mi mundo,
el móvil me estaba vibrando cada dos segundos, tenía la mente vacía pero a la
vez llena de preguntas.
-¡Te amo cariño!
Una pareja de jóvenes estaban abrazos mientras
lloraban desconsoladamente.
-No me dejes por favor.
-Nunca te voy a dejar cariño…
Esa escena lo único que me hizo fue llorar más
fuerte que ellos m recordaba tanto a él…
Tenía que hablar con Niall sin antes matarlo, quería
aclarar las cosas, arreglarlo todo si era un mal entendido.
Me había mentido, esa semana, se fue con esa.
Niall se fue con esa. Mi Niall.
Saco el móvil y al desbloquearlo me encuentro con 33
llamadas perdidas de Niall, 20 de Pilar y para mi sorpresa 50 de Harry.
¿Cuántas horas han pasado? ¿Llevaba tres horas dando
vueltas? Madre mía… ¿Tan mal estoy?
Vuelve a vibrar el móvil, ahora es Pilar.
-¿Sí?- digo con voz ronca.
-¿____? Joder ¡eres tonta!, ¿tú sabes cómo está tu
hermano? ¿Sabes cómo estoy yo? ¿Y qué me dices de Niall? Joder ____ Niall se
está muriendo.
-¿Niall?
Lo único que pude hacer fue repetir ese nombre. Ese
bonito nombre.
-Niall ha estado buscándote por todos lados y ahora
se encuentra en vuestro hotel llamando a la policía con un té mientras llora. Me
lo ha contado todo lo que ha pasado y te has puesto paranoica, tienes que
escucharle…
Sin escuchar nada más de lo que me decía corté la
llamada y programé el GPS del móvil para decirme dónde estaba.
La calle estaba bastante lejos del hotel y no sé si
podría llegar al hotel sin que me derrumbara en mitad de la calle.
Tenía que haberle escuchado en su momento, tenía que
haberle esperado para que me lo contara pero sin embargo solo salí corriendo.
El móvil volvía a vibrar con el nombre de “Hermanito
guapo” en la pantalla.
No pensaba cogerlo, si lo cogiera me arruinaría más
el día.
Con el móvil en la mano indicándome dónde estaba el
hotel poco a poco llegaba a calles que conocía. La torre Eiffel se estaba
acercando cada vez más.
Y sin aliento llegué a la recepción tan lujosa del
hotel.
La gente me miraba con cara de pena, apostaría que
con la cara llena de restos de maquillaje y la apariencia de loca seguro que
llamarían a la policía para meterme en el psicólogo de cabeza.
-Pardonner…
El conserje me hablaba en un francés acentuado, y a
mí cada vez que me hablaban el francés me ponía de los nervios.
-No te entiendo y no tengo tiempo para hablar con
usted o intentarlo.
Dejé el ascensor detrás y corrí por las escaleras,
en definitiva tropecé tres veces y llegué a la puerta a cuatro patas como los
niños pequeños.
Saqué del tirón todas las cosas de mi bolso para encontrar
la tarjeta.
Tal como llegué entré igual.
La habitación había cambiado bastante. Llena de
pétalos rosas aparecían por todo el apartamento y al fondo había un gran piano
de cola. Espera… ¿Un piano? Un piano…
Estado de shock se podía decir que estaba en ese
momento. Me adentré más y me encontré a Niall tumbado boca abajo en la cama con
el teléfono al lado y las bolsitas de té encima de la mesa.
-Niall…
Sin dar la vuelta al cuerpo giró la cabeza para
encontrarme sus ojos claros.
-_____...
Niall se abalanzó a mí para dejarme caer en la cama
junto a él.
-_____ no me dejes… puedo explicarlo todo…
Sus lágrimas caían en mi pecho.
-Ella no es nadie _____, tú eres la que me importa.
Con esa frase todas mis preocupaciones se fueron y
el cariño llegó a todo mi cuerpo.
Dios mío parecía un niño pequeño e indefenso en mis
brazos.
-Niall no tienes que decirme nada…
-Ella fue mi ex novia, simplemente la dejé porque me
engañó con un compañero suyo. La semana pasada me llamó para hablar sobre algo
muy importante. Te juro que en ningún momento pensé en tener nada ni con ella
ni con nadie. Al parecer está embarazada de su compañero pero… digamos que la
ha dejado al saberlo. Quiere que la apoye _____, está pasando un momento muy
duro y quiere que la ayude, no quería decírtelo porque a lo mejor no me creías
y me dejabas… tenía mucho miedo, miedo de que me dejaras.
Si antes estaba en estado de shock ahora mismo
estaba en estado vegetativo.
-Niall… está… ¿embarazada?
-Sí…
-¿De su compañero?
-Sí…
-Entonces ¿Qué coño pintas tú ahí Niall?
Se quedó sin hablar pero lo que conseguí fue que
llorara más de la cuenta.
-Yo… no sé.
-Eres demasiado bueno para la gente, y tú nunca
recibes nada a cambio.
-_____...
-Déjalo por favor, mañana hablamos más de este tema
Niall. Ahora lo único que quiero en dormir.
Le di una cálida sonrisa y sus músculos tensos se
fueron relajando.
-Una pregunta Niall… ¿Qué significa ese piano?
-Verás… supuestamente después de la exposición tenía
pensado en llevarte aquí para darte tu regalo final de este cumpleaños.
Se separo de mí para llevarme hasta el gran piano de
cola.
-No sé si te acuerdas pero tus hermanos junto con
Liam, Pilar y yo habíamos cogido tu regalo hace un tiempo… Bueno pues este es
_____.
Me quedé bastante sorprendida al ver que ese pedazo
de piano era el gran regalo de cumpleaños.
-¿Qué?
-Tu hermano Harry estuvo bastantes días diciendo que
desde muy pequeña tocabas el piano pero desde el accidente de tus padres pues…
en fin paraste rotundamente de tocarlo y bueno… tú hermana Sarah tuvo una gran
idea sobre eso.
Las lágrimas volvían aparecer sobre mi rostro.
Ese era el regalo perfecto de que Harry me hablaba
cada día, el mejor regalo de toda mi vida, el regalo que tanto me sorprendería y
el regalo que tanto me gustaría.
Y realmente tenía razón, ese era el regalo perfecto,
el mejor regalo de todos mis cumpleaños, el regalo que más me había sorprendido
y el regalo que realmente me gustaba tanto.
siguelaa plissss
ResponderEliminarSsiguela me encanta :3
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