Martes, a 14 de Agosto, a las 10:00 de la mañana
Antes de irme al salón cojo mi café que está encima
de la encimera, me siento en el sofá individual que hay al lado de Harry.
-Sácame de aquí ___.- Me susurra Harry al ver como
mi hermana besa a Niall sin importarle que estemos nosotros delante.
-Tranquilo Harry, es normal entre ellos.
-No quiero que tengas un trauma en tú vida. -Me rio
en voz baja.
Qué suerte tiene mi hermana, ojalá fuera ella… ¿Pero
qué estoy diciendo? Es mi cuñado… Dios que raro suena… mi cuñado.
Harry empieza a carraspear.
-Hay un motel por aquí cerca, hay menores delante.- Dice
Harry. Mientras mira hacia el otro lado para no verlos.
-Lo siento, yo…
-No pasa nada Niall, no es tú culpa de que mi hermano
esté amargado.- Dice Sarah.
-Te recuerdo querida hermanita que esta es mi casa y
yo hago lo que quiera en mi casa.- Se defiende Harry levantando más la voz.
-Te odio Harry.
-Si no fuera por mí ya no estarías aquí, porque te
sigo recordando que cuando murieron tus padres yo me hice cargo tanto de ti como
de ___.
Una lágrima recorría por mi cara, no me gustaba que
me recordaran que pasó hace unos años, Sarah al darse cuenta se calló y se
sentó al lado de Niall.
-Gracias Sarah por haberte callado.- Le digo antes
de coger mis llaves y marcharme por la puerta.
Miles de recuerdos pasaban por mi cabeza y sin darme
cuenta miles de lágrimas salían por mis ojos mientras corría sin ningún rumbo…

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