Martes, a 14 de Agosto, a las 11:30 de la mañana
Paré de repente, ese parque… me traía muchos
recuerdos, ese parque donde jugaba con Harry y Sarah mientras mis padres nos
hacían fotos, ese parque donde cada vez que me hacía daño mi madre venía
corriendo a ponerme una tirita, ese parque donde mi padre me lanzaba por los
aires, ese parque al que nunca olvidaré.
Me acerco a un banco al lado de los columpios donde
había dos niños jugando, cierro los ojos y me tranquilizo.
-¡Ahhhhhhh!- Un brazo pasa por mi hombro y cuando me
giro me encuentro con los ojos azules más bonitos que he visto.
-Joder ___, por fin te encuentro.
-Niall… ¿Qué haces aquí?
-¿Estás bien?
-Emm sí, estoy bien, pero… ¿Qué haces aquí?
Niall saca un pañuelo de su bolsillo y me lo entrega
para que me seque las lágrimas.
-Me tenías muy preocupado ___, nos tenías muy
preocupados por eso estoy aquí.
-Estoy bien, no ha pasado absolutamente nada.
Niall se sienta a mi lado en el banco y siento como
no aparta la mirada de mí.
-¿Te pasa algo?- Un niño se acerca a mí al verme que
he estado llorando.
-Oh, no, no me pasa nada cielo.
-¿Entonces por qué lloras?
Busco la mirada de Niall y él me sonríe con su
sonrisa perfecta.
-No la pasa nada, solo es que se ha hecho un poco de
daño en la mano.
-Ohh, valla espero que te recuperes pronto.- Me dice
el niño
-Gracias cielo.
-¿Qué te pasa?- Pregunta una niña
-Se ha hecho daño.- Le contesta el niño
-Pobrecita…Menos mal que tienes a tu novio para que
te cuide.-Dice refiriéndose a Niall. En ese momento se empieza a poner nervioso, mientras yo miro hacia otro lado.
-¡____!- Escucho a alguien llamarme.

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